martes, 30 de junio de 2009

Al mejor modo de catarsis o de como solo se necesita una piedrecita, la punta del zapato y una cerilla para alcanzar el cielo

"Qué voy a hacer con las cosas que descubro para ti?"* Al mejor estilo de Sabines o de Fahrenheit 451 podría prenderles fuego, quizá no sea lo mas original pero es lo que ahora se me ocurre como una fácil y rápida solución. Estaría bien una hoguera en el patio, obviamente teniendo mucho cuidado de no ir a encender las cortinas del comedor pues mamá se pondría furiosa, además tendría que consultar el clima pues los días de lluvia no ayudarían con el acto casi circense de quemar uno a uno los viajes que nunca que hicimos, los platos que no cocinamos, la marihuana que no fumamos juntos, la mochila aquella que solías usar, los juanitos (esos hay que arrancarlos uno a uno, con mucho cuidado para que no quede ni uno solo que pueda en un futuro reproducirse de nuevo y volver a crear ese imperio), también se irian un montón de papeles y palabras y frases y canciones, se irian las noches de cerveza en el parque, las madrugadas de cine arte, las tardes con lluvia y sábanas. Adiós a los cigarrillos que tanto estilo te daban, a la forma en que movés los hombros cuando bailás, a las mil fotos que te tomé, a los monstruos que fuiste, al laberinto que me creaste, al café en las tardes de escaleras de arquitectura, al roble que querias ser a mi lado, me despido de tu grave voz y tu forma de pronunciar la R.
Bueno, ahora si, que arda el cielo que lo que soy yo estoy muy bien aqui dibujando mi rayuela y contemplando la noche con su luna y sin vos.

*Tomado de Cuatro Elegías de Dario Jaramillo Agudelo publicadas en el Malpensante N°97. If someone asks or cares.

miércoles, 24 de junio de 2009

Ya se que estoy piantao, piantao, piantao...


Ya que hay temblores de Gotan en Medellín, aquí va un fragmento de uno genial, que en voz del Polaco y con música de Piazzolla es simplemente demencial:

"Las tardecitas de Buenos Aires tiene ese que se yo, viste? Salgo de casa por Arenales, lo de siempre en la calle y en mi, cuando de repente, detras de ese arbol, se aparece él, mezcla rara de penultimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus. Medio melon en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies y una banderita de taxi libre en cada mano. Parece que solo yo lo veo, porque él pasa entre la gente y los maniquies me guiñan, los semaforos me dan tres luces celestes y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares, y asi medio bailando, medio volando, se saca el melon, me saluda, me regala una banderita y me dice adios. Ya se que estoy piantao, piantao, piantao, no ves que va la luna rodando por Callao y un coro de astronautas y niños con un vals me baila alrededor... "

Y totalmente a propósito, otro fragmentito, esta vez del enormísimo Cronopio:

“La diferencia entre un loco y un piantado está en que el loco tiende a creerse cuerdo mientras que el piantado, sin reflexionar sistemáticamente en la cosa, siente que los cuerdos son demasiado almácigo simétrico y reloj suizo, el dos después del uno y antes del tres, con lo cual sin abrir juicio, porque un piantado no es nunca un bien pensante o una buena conciencia o un juez de turno, ese sujeto continúa su camino por abajo de la vereda y más bien a contrapelo, y así sucede que mientras todo el mundo frena el auto cuando ve la luz roja, él aprieta el acelerador y Dios te libre.”


Fragmento de “Del gesto que consiste en ponerse el dedo índice en la sien y moverlo como quien atornilla y destornilla.”

lunes, 22 de junio de 2009

Hora Cero

Y porqué no? es la hora de comenzar. Empezar a decir cualquier cosa, lo que sea, sobre todo y sobre todos. Decir nada, decir poco o simplemente decirlo todo para así ir matando poco a poco a la muerte, es algo como sentarse a reir de uno mismo y de los demás.