Me gustan tus ojos profundos, tu humor negro, tus manos suaves, tu cabello café enmarañado. Me gustas en blanco y negro y también a color. Me gusta tu humor negro, azul, amarillo y verde. Tu humor gris no lo soporto. Me gusta estar ahí, aquí, allí, a tu lado en tus noches tristes y frías y alegres y tus noches explosivas, noches catastróficas, noches caóticas, musicales, de hierba, de BobDylan, noches de papel. Las noches silencio me perturban, desconciertan, en ellas no logro llegar al centro del laberinto y encontrarte, me hacen sentir perdida, confundida, con frío. No se que busco pero se que lo encuentro cuando te encuentro, no se que quiero pero, ay!, como te quiero. Las palabras me nacen de aquí, abajo, a la izquierda, revientan en mi cabeza, quieren salir por la boca pero escapan por los dedos (torpes y poco ágiles traductores de la mente). Que le vamos a hacer entonces Mounstruo, si me parece que esto debe ser tan parecido al amor, debe ser hasta quizá un primo segundo del amor. Replanteo, re-escribo, no borro lo anterior. Tampoco borro el pasado, lo re-bosquejo, tomo los planos, los desempolvo y los pongo sobre el presente, que encajen, y así seguir por las mismas líneas y que la copia se parezca lo mejor posible (pero solo en las líneas bien definidas, no en aquellos borrones y salidas de márgen). Habrá algo mejor que este bien-estar? Habrá algo peor que este bien-estar?
Todo esto, simplemente, mi Humor Negro.
Todo esto, simplemente, mi Humor Negro.
Y cuando los colores, los helados, las lentas caminatas de luna bajo el signo escorpión, los ruidosos silencios y los miles de bellos pensamientos que gotean sobre el asfalto no sean suficientes, ahí quizás todo sea, de nuevo, un suave confort un completo saber a sueños, un semi-dulce y real antiguo amanecer….. y después se re-nueva se
ResponderEliminarre-compone el presente, la necesidad de transformarlo todo y al mismo tiempo de dejarlo todo y completamente todo como esta… dulcemente real, perfecto.
Little John.