Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo
JL Borges.
¿Seguís escribiendo? ¿Publicás en algun lado?
ResponderEliminar¡Epa! un reincidente! Si, sigo escribiendo pero ya no publico. Un día me dará un arrebato y seguiré escribiendo aquí, así sean cosas de otros. ¿Y vos? ya pasé por tus apuntes, sos muy bueno, que alegría que ya le quitaste el santo y seña a tu blog, ya te puedo seguir. Saludos Don X.
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